La cúrcuma: Sus propiedades anti-tumorales y anti-canserigenas, aprenda como aprovechar sus bondades

De color llamativo y fuerte aroma, la cúrcuma es mucho más que una simple especia. Hay investigaciones que apuntan a algunas de sus propiedades como arma poderosa en la prevención y lucha contra el cáncer

La conocemos por su color llamativo y por su sabor fuerte, que da un toque diferente a las comidas. ¿Pero sabías que la cúrcuma tiene la capacidad de luchar contra el cáncer? En este artículo te contamos algunas de las investigaciones en relación a las propiedades de la curcumina, el componente principal de esta especia.


La cúrcuma, un remedio antiguo

Se la conoce de diferentes maneras (turmérico, azafrán cimarrón o palillo) y proviene de la planta Cúrcuma longa, originaria de la India. Esta especia se usa en la región desde hace cientos de años para darle sabor a las comidas y en la actualidad ya no es un ingrediente que solo se usa en platillos hindúes, sino que se ha extendido a todas partes del mundo.

También se han reconocido sus propiedades medicinales. Se han realizado diversos estudios científicos para conocer sus bondades y en esas investigaciones ha llamado la atención un beneficio de la cúrcuma: ayuda a luchar contra el cáncer.

Pero además, tiene la capacidad para proteger el hígado de todas las enfermedades potenciales que afectan este órgano tan importante, sobre todo en el caso de cirrosis hepática. Esto se debe a las capacidades antiinflamatorias de la cúrcuma.

Una publicación en la revista Frontiers, a su vez, indicó que la especia tiene muchas propiedades curativas: es antimicrobiana, antioxidante y antiviral. Ayuda, además, a tratar enfermedades degenerativas como es el mal de Alzheimer.

Curcumina: propiedades antitumorales

Consumir cúrcuma asiduamente puede ayudarnos a evitar el cáncer. Entre las acciones de esta especia en el organismo podemos destacar que previene el daño en el ADN y la inflamación crónica. Como si fuera poco reduce los potenciales problemas en las células.

Los estudios han demostrado que la curcumina bloquea el desarrollo del cáncer, aunque todavía no se sabe cuál es la dosis necesaria para aprovechar estas propiedades. Algunos médicos indican que debería ser de 3,6 gramos al día para destruir las células cancerosas mitocondriales, interrumpir el ciclo de la enfermedad y evitar que se siga expandiendo.

Según los nuevos hallazgos, la especia tiene una habilidad única para evitar la invasión de las células cancerosas y que estas se extiendan. También activa las proteínas para que bloqueen la enfermedad de forma natural y se evite la formación de tumores. Por lo tanto, aquellas personas a las que ya se les ha detectado cáncer podrían usar la cúrcuma para prevenir la metástasis.

El pretratamiento con curcumina mejora a su vez los efectos de las sesiones de quimioterapia o radioterapia, sobre todo en cáncer de ovario o de hígado.

Un grupo de pacientes con cáncer de páncreas en estado avanzado probó un tratamiento de 400 mg de curcumina por día para complementar las técnicas médicas. Los tumores disminuyeron notablemente y además no hubo signos de toxicidad derivados del consumo de la especia.

Cúrcuma y cáncer de mama

La Sociedad Americana de Cáncer ha publicado varios estudios en relación a esta enfermedad que mata a miles de mujeres cada año. La cúrcuma es una de las “estrellas” dentro de las investigaciones para luchar contra esta enfermedad.

Los científicos explican que la curcumina tiene la capacidad de aumentar un proceso llamado apoptosis. Básicamente significa que las células cancerosas se autodestruyen cuando el medio en el que se encuentran no es apto para su desarrollo.

El mecanismo de acción de la cúrcuma es bastante complejo porque implica reacciones moleculares instantáneas, pero básicamente se resume en una frase: “si la inflamación baja el cáncer mejora”.

Los médicos afirman que esta especia es interesante como tratamiento preventivo para no sufrir la enfermedad, pero también en las personas que ya han padecido cáncer. Esto se debe a que actúa sobre las células madre y protege el organismo de los tratamientos oncológicos.

¿Cómo podemos aprovechar las bondades de la cúrcuma?
Existen diversas recetas que contienen esta especia y que, además de ser deliciosas, nos permiten ingerir la curcumina para prevenir el cáncer. Algunas opciones son:

Arroz

Uno de los máximos exponentes de la gastronomía hindú. Pero atención porque se recomienda usar para el arroz basmati o sancochado, el más nutritivo y digerible. Una vez que se cocina como de costumbre se añade una cucharadita de cúrcuma. También se puede agregar cilantro y pimienta negra.

Huevos
Los huevos fritos o revueltos con una pizca de aceite de oliva se condimentan con una pizca de sal, un poco de pimienta y cúrcuma.

Legumbres
Las lentejas picantes son un plato muy consumido en India. Una vez que estén bien cocidas se mezclan con aceite de coco, pimienta negra y cúrcuma. Lo mismo se puede hacer con los garbanzos o los frijoles.

Infusiones
Una refrescante bebida para el verano puede prepararse con la raíz de la planta. Luego se añade miel o zumo de limón. ¡Y varios cubitos de hielo! Si te animas echa también pimienta negra molida.

Batidos

Con un plátano, miel, limón y cúrcuma tienes una riquísima combinación para alimentarte y sentirte más saludable. Agrega leche de coco y jengibre rallado.

Leche dorada
Se prepara con una pasta de cúrcuma, agua y aceite de almendras que después se combina con leche (mejor si es de almendras), miel y canela. Se consume tibia antes de ir a dormir y es un alivio para los dolores musculares y articulares.

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